Sin BASE de DATOS, ¿a quién nos dirigimos?

“La BASE DE DATOS, la madre de todos los corderos”

Ayer os contaba todo lo que supone poner en marcha una ESTRATEGIA DE BRANDING DIGITAL para una pyme (igual que para cualquier tipo de empresa) y hoy, que seguimos a tope con varios de estos proyectos ha surgido algo que no quiero dejar pasar y que ocupa un lugar relevante. Las BASES DE DATOS.

Os aseguro que no es mi tema favorito. Lo mío es más diseñar las estrategias, darles forma, pensar como piensa el receptor, adivinar qué está buscando y cómo lo busca. Me apasiona sumergirme en el análisis del comportamiento humano (tan previsible unas veces, como inesperado otras). Sin embargo, algunas mentes lógicas que tengo a mi alrededor me han hecho entender que todo eso no sirve de mucho si no contamos con una buena BASE DE DATOS.

LA BASE DE DATOS. EL TESORO DE LAS COMPAÑÍAS

O, como lo llaman ahora en plan “palabro” técnico, la BIG DATA, que no es otra cosa que ese listado de contactos (con todas sus anotaciones) que vamos haciendo a lo largo de nuestra vida. Para una empresa, sea del tamaño que sea, la BASE DE DATOS es uno de sus tesoros más preciados.

Sin embargo, al contrario de lo que pudiera parecer, es una de las asignaturas pendientes de las PYMES. ¿La causa? Seguramente, la razón principal es que muchas empresas que iniciaron su andadura en la era analógica no han dado el salto a la era digital. Para entenderlo mejor,

¿Cómo se funcionaba en la era analógica?

Muy sencillo. Con la agenda de papel. Los gestores internos acumulaban datos en interminables agendas de papel que sólo ellos controlaban y a la que nadie más tenía acceso. Es más, si se contaba con personal de ventas externo y, ocurría lo mismo con el interno; éstos precedían de la misma manera. Gestionaban sus contactos de manera individual.

Miles y miles de datos, de visitas, de contactos realizados que se perdían en el momento en que esa persona cambiaba de empresa o dejaba la actividad.

Esto a día de hoy, es un desastre que las empresas no se pueden permitir. Cuando hablamos de datos no nos estamos refiriendo a un nombre o un simple número de teléfono y más recientemente a un mail (que también es importante porque, ¿cuántas veces contamos con el correo general de una empresa pero no con el de la persona a la que realmente puede interesar nuestro contenido?).

Cuando hablamos de datos lo hacemos en mayúsculas, DATOS. Porque saber quién es el contacto, qué ha pasado en las visitas, qué productos utilizan y por qué, cuál es su estrategia de compras, por qué se han decidido por nuestro producto (cuando lo hacen) y un largo etc de información que es la clave no sólo para mantener la relación comercial en el tiempo, sino porque esa es la INFORMACION que necesitamos para REVISAR CONSTANTEMENTE nuestro producto, nuestro servicio, a fin de cuentas, NUESTRA ESTRAGEGIA.

¿Qué debe hacer una pyme para gestionar correctamente su Base de Datos?

Generalizar siempre es un peligro pero hay algunas cuestiones de base que no podemos ignorar:

1. BASE DE DATOS DIGITAL. Parece una obviedad pero no os podéis imaginar la cantidad de empresas/personas que sigue organizando los contactos de manera analógica. Hay multitud de maneras de gestionar las BBDD. Hay que analizar las necesidades de la compañía y buscar la que mejor se adapte.

2. IMPLEMENTARLO EN LA ORGANIZACIÓN. El control de la información vinculada a la marca debe ser GLOBAL, no sectaria y particular. Debemos implantar un sistema que todos los miembros de la compañía utilicen porque todos son canales emisores y receptores de la misma. Esto implica también a los perfiles de vendedores externos (este tema siempre resulta delicado); ya que el fin no es apropiarse de datos sino favorecer el desarrollo del trabajo compartido.

3. VINCULARLO A LA ESTRATEGIA. La recopilación de datos de nuestros receptores no debe ser entendido como un trabajo administrativo. Es la fuente de nuestro futuro como marca.

Está muy claro con este ejemplo: si desarrollamos un buen planteamiento estratégico de negocio que se trasmite a través de una adecuada estrategia de marca y esto obtiene resultados con un considerable aumento de interesados que nos llegan a través del teléfono, la red, las redes sociales, etc. Si no gestionamos todos estos nuevos contactos de manera ordenada y coordinada, no sólo podemos estar perdiendo posibilidades reales de venta sino que estaremos minando nuestros valores de marca.

Palabra de alma humanista. La buena apariencia de una marca no sirve de nada sin el acompañamiento de los datos, que parecen fríos pero son la fuente de sus emociones.

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