Cortado muy caliente, con mucha espuma, poco café y una galleta de chocolate doble

“La singularidad de cada uno es lo que nos hace diferentes”

No me gusta especialmente el café. Ni siquiera desayuno con café. Sólo me tomo un cortado a media mañana y siempre lo acompaño de una galleta rellena de “double choc”, o lo que es lo mismo, con mucho chocolate. Y, además, ese cortado, sólo me gusta de mi máquina de cápsulas, esas con las que sale mucha espuma y el cortado no es ni muy fuerte ni muy suave. Cuando me acerco la taza a los labios, el café tiene que estar muy, pero que muy caliente. Si está templado ya no me gusta. Es más, me da repelús. Al principio, en realidad sólo me tomo la espuma generada por la leche. Me encanta cuando su textura roza mis labios. Cuando ya me queda poca espuma, entonces introduzco la galleta en el café. Y ésta tiene que empaparse “lo justo” para que quede blandita pero no deshecha. No me gusta que la galleta haga crus crus al morderla porque adoro que se funda con el chocolate y el café en mi boca…

MI SINGULARIDAD, MI DIFERENCIA

Todo esto lo hago sin pensar. A muchos les puede resultar extraño y hasta irritante, a otros hacerle gracia e incluso sentirse identificados con una o varias partes del proceso. ¿Cómo te gusta a tí el café?¿Qué haces todos los días al levantarte o al acostarte sin ni siquiera darte cuenta? ¿Por qué odias costumbres (¿vicios?¿manías?), que ves en otros y no entiendes pero adoras otras que te llaman la atención por curiosas, simpáticas, entrañables?

Son esas pequeñas cosas los que nos diferencia de los otros. Pequeñas grandes cosas que se materializan en cotidianidades pero que hablan de nuestro ser, de cómo entendemos y vivimos la vida. Lo que hace que unos  nos amen y otros nos odien. Lo que normalmente no podemos evitar, se sale de nuestro control porque no ser así, seria ir en contra de nuestra propia naturaleza. ES NUESTRA SINGULARIDAD.

TU SINGULARIDAD COMO EMPRESA, TU DIFERENCIA EN EL MERCADO

Podemos pasar meses y años planificando el mejor plan de empresa (pyme) del mundo para conseguir unos objetivos. En ese plan debemos comprender que hay una parte que va a ser reflejo de cómo somos como personas, las personas que lideren el proyecto dejarán una impronta que marcará un estilo, una manera de hacer esa empresa (pyme). Y eso no es malo, al contrario, es la singularidad humana de la que se impregna el ADN de la empresa. Es bueno si sabemos distinguirlo, apreciarlo y potenciarlo en favor de los objetivos que nos hayamos definido.

¿Nunca habéis pensado por qué optáis por trabajar con una empresa o consumir de una marca y no de otras?

ERRORES INCONSCIENTES EN LA EMPRESA

  • Creer que para tener éxito en la empresa hay que parecerse  al que ya tiene éxito. ¿no os suena? Es uno de los errores más comunes en la Pyme y, además, es normal. Y es que no hay que dejar de mirar a nuestro alrededor …PARA APRENDER, no para pretender ser ellos. ¿Alguien piensa que por utilizar la misma raqueta que Nadal va jugar como él?
  • Creer que nuestra singularidad radica en nuestra generalidad. Y es que, no es fácil autodefinirse, ¿verdad? Si alguien pregunta ¿qué te diferencia, responderías “ser buena persona y trabajadora”, aunque lo seas? TODAS LAS EMPRESAS dicen tener CALIDAD, SERVICIO y PRECIO. Es que si no lo tienen, no existe empresa. ¿Eso es lo que hace que te compren?
  • No darse cuenta que son las pequeñas (GRANDES) cosas las que hace que una empresa tenga clientes (e incluso sean fieles). Cómo se responde al teléfono, la actitud frente a un problema, el ambiente que se respira al entrar en las instalaciones, cómo se envía un producto, …miles de millones de pequeñas cosas que dibujan la personalidad de una marca.

Y más, muchos más. Pero, lo más importante es ver y entender que definir nuestra singularidad es un EJERCICIO de reflexión que va mucho más lejos que el del producto, los números o incluso el mercado. Es adivinar por qué se enamoran de nuestra marca y aceptar que, en el amor libre, no todos se tienen que enamorar de uno.

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *