Branding. El retorno económico.

“¿Podemos cuantificar el retorno al hablar de inversiones en Estrategia y Branding? ”

No es nuevo que un proceso de implantación de una estrategia, de gestión de marca (branding) lleva su tiempo y que la constancia y la coherencia son ingredientes fundamentales. Tampoco lo es, que, las empresas basan su subsistencia en los resultados de ventas y que los directivos toman decisiones oteando el horizonte de aquello que éstas les pueden reportar. Es más, vivimos una atomización de mensajes de productos o servicios que nos prometen mejoras, es decir, resultados. Es la cultura del “fast-process”, recorridos inexistentes para soluciones inmejorables. ¿Cómo podemos, entonces, hacer entender que el Branding es un proceso imprescindible para el desarrollo de un negocio sabiendo que implica un enorme esfuerzo duradero en el tiempo y sobre el que es difícil de adivinar los resultados?

¿Qué gano si invierto en Branding?¿Cuánto más voy a vender?¿Si “gasto” aquí, está salvada mi empresa? Son preguntas directas de difícil respuesta, sobre todo porque el Branding es una apuesta a las ideas, al trabajo, al esfuerzo, a la realidad de lo que es cada firma. Y, como en la vida misma, en una compañía confluyen multitud de factores que hacen que todo funcione muy bien, regular o, directamente, no funcionen. Muchos de estos factores pueden englobarse dentro de la adecuada gestión e implantación de una buena estrategia y derivar en éxito. Pero, el control total no existe y puede haber circunstancias económicas o sociales, revoluciones tecnológicas o incluso cuestiones internas de la propia compañía que impidan el desarrollo óptimo de un buen plan. Sin embargo, es cierto que evaluar las acciones que se acometen es totalmente necesario.Por tanto, cuando un empresario se pregunta ¿qué gano yo con esto del branding?, no va a encontrar la respuesta en pronósticos matemáticos sobre sus cuentas de balance. La implantación de una estrategia basada en la gestión de marca establecerá unos objetivos que incidirán directamente en beneficio de la compañía (reconocimiento, posicionamiento, fidelización, innovación,… ventas) y será precisamente en los principios de esta estrategia donde se definan los elementos indicativos del funcionamiento o no de la misma.

Ya sólo queda entender que todo esto es sinónimo de ventas.

Fotografía©CABO DE MARCAS 2012

Marcas que generan preferencia…¡a los 2 años!

“Las natillas de Joane ”

En temas relacionados con el branding, se dan situaciones en la vida real, que, como ocurre en el cine, parecen superar todas las teorías y argumentos con los que trabajamos en el día a día.
Ya es de todos sabido, que una de las principales razones por las que es necesario reflexionar sobre la singularidad de un producto o un servicio es la enorme competencia existente en el mercado. Generar preferencia hacia el nuestro es realmente complejo. No digamos, generar fidelidad.

Para poder relatar esta sorprendente situación, me permito hablar de mi vida personal. Mi niña bonita, Joane, es totalmente “adicta” a las natillas. Joane tiene 2 años. Siempre que le preguntamos qué quiere de postre, responde natillas. Hasta estas vacaciones, creíamos que lo importante era el contenido, es decir, que siempre, sí o sí, fueran natillas. Sin embargo, en un divertido viaje de verano hacia una zona francesa, hemos descubierto que, para ella, NATILLAS está siempre asociado a DANONE. Las natillas francesas, son también amarillas y se presentan en un envase similar al de DANONE pero…no son las natillas DANONE. Y, como no podía ser de otra manera, Joane, al verlas, reconoce el envase y, a pesar de explicarle pacientemente que son natillas, al igual que las otras, decide que no, y pide, de nuevo: NATILLAS!!! Bien es cierto que, podría ser un caso de identificación exclusivamente visual, es decir, que para ella natillas son el envase de DANONE; así que, como buena madre, intercambio el contenido de las francesas en otro que tengo guardado de las españolas. Primera cucharada bien; segunda, mira de nuevo el recipiente y tercera: NO! NATILLAS!

Efectivamente, a pesar de la atomización de productos, se puede seguir generando preferencia y fidelidad.
Ahora entiendo el pack ahorro de 8 natillas.

Fotografía@CABO DE MARCAS 2012


El catálogo impreso

“El príncipe destronado de las herramientas de venta. ”

No cabe duda que, el catálogo ha sido la estrella de las herramientas de comunicación y venta de un alto porcentaje de empresas.
Los catálogos son la plataforma que permiten la presentación de productos o servicios. En un país con clara vocación productiva, presentar el CATÁLOGO se anteponía, en la mentalidad de los empresarios, a la comprensión del valor de la marca.Con el tiempo, llegarían, en algunos casos, los catálogos corporativos en los que se intentaban transmitir los valores de la compañía. La conceptualización y preparación del contenido de los catálogos se convertía en uno de los principales objetivos del año y, casi en la única herramienta de comunicación a la que se le aportaba valor. Con el catálogo se vende. Con el catálogo se compite en los diferentes puntos de venta.

Para producirlos se hacía imprescindible contar con la colaboración de los profesionales dedicados a hacer catálogos. Diseñadores, fotógrafos e imprentas se convertían en un entramado que había que coordinar y a los que volcar las necesidades que, de manera independiente en la mayor parte de los casos, transformaban en un lenguaje gráfico sobre el papel. El modo en que se decidía fotografiar, el formato del soporte o el papel que se utilizara, eran parámetros elegidos que de manera inconsciente comunicaban aspectos de la marca. No cabe duda que, durante años, este hecho produjo un importante crecimiento de diversos sectores como el de las artes gráficas.

Sin embargo, como ocurre en todas las épocas de revolución tecnológica, la aparición de las nuevas plataformas de comunicación: audiovisual, internet, tabletas digitales, etc. obligan a recuestionarse en cada caso la necesidad del cómo y el cuándo del catálogo y su uso o no en paralelo a otras herramientas de venta a partir de una profunda reflexión sobre la estrategia de la compañía. Parece un enunciado lógico y sencillo pero, como en toda revolución, en ésta también existen beneficiados y perjudicados y, en medio, la empresa que, para seguir vigente en el mercado, debe comprender las nuevas maneras del comportamiento de la sociedad a la que quiere acceder. Y, esto se resumen en que sí, el catálogo impreso sigue siendo una importante herramienta de comunicación y venta pero las oportunidades de hoy no lo hacen imprescindible en todos los casos. Ahora, más que nunca, detenerse a reflexionar sobre lo que somos, a quién nos dirigimos y qué debemos contar constituyen los pilares fundamentales para saber cuáles pueden ser las plataformas de comunicación óptimas en cada caso.

Infiel a la Estrategia de Marca

“No son tiempos fáciles para mantenerse fiel a los principios de la Estrategia definida en un proceso de Branding ”

Una de las premisas fundamentales para alcanzar un modelo de Branding es el de la Constancia y Continuidad. El proceso de construcción de marca no acaba nunca y abarca todas las actuaciones de la empresa.
Es fácil decirlo y, en los tiempos que corren, parece difícil de aplicar.

Actualmente, las empresas, sean éstas grandes, medianas o pequeñas (pymes) y actúen en cualquier tipo de industria o sector, viven momentos de cambios. La dura crisis ha obligado a la mayoría a realizar importantes reducciones de capital humano y financiero aun sabiendo que, en muchas ocasiones, dichas reducciones irán en detrimento de las acciones planificadas para mantener la Estrategia de creación de valor.

¿Quiere decir, esto entonces que una estrategia fundamentada en la Marca es sólo factible en tiempos de bonanza? Si es que fuera así, el Branding no tendría ningún sentido y terminaría por ser el humo del que tanto se ha hablado en el ámbito de la comunicación.

Volvamos al principio. Una empresa se sustenta por las ventas de un producto o servicio. Actualmente, la calidad en uno u otro ámbito, ya no es suficiente. El receptor se encuentra asediado por una ingente oferta que, habitualmente, promete calidad. Ahora, el consumidor será el que defina, por su experiencia con el producto o servicio, si existe o no dicha calidad y será él quien determine si la marca que está consumiendo le aporta valor y por tanto si se mantiene fiel a ella o no. Cuando, en plena crisis, una compañía que hablaba de EXQUISITEZ, decide cambiar a OFERTÓN, lanza, sin lugar a dudas, mensajes de naturalezas totalmente opuestas y genera, inevitablemente, sensación de desconfianza en su cliente que, casi con seguridad, decidirá buscar otras alternativas.

Basándonos en este hecho, es fácil deducir que, aquellas empresas que, en plena crisis han decidido dar un giro radical a su estrategia por el “ansia de vender”, en realidad lo más probable, es que no tuvieran estrategia. Sin embargo, una estrategia está siempre viva. Las compañías, las marcas, las estrategias, recorren un camino que va evolucionando en función de los acontecimientos y las circunstancias; y cuando varían, lo deben hacer en base a aquello que los diferencia, fieles a la personalidad con la que sus clientes se identificaron.

Cabo de Marcas, 1er aniversario

“En momentos de crisis, no están bien vistas las celebraciones”

Al parecer, no es momento para grandes exaltaciones. Sin embargo, nosotros tenemos mucho que celebrar: cumplimos en nuestro Cabo, el primer aniversario.
Nuestro plan de empresa era sencillo: crear algo en lo que disfrutáramos, algo en lo que pudiéramos seguir aprendiendo y con lo que aportáramos soluciones a los que confiaran en nosotros y, sobre todo, ir dando forma, lenta pero progresivamente a nuestro pequeño proyecto de vida.
Los proyectos, la ilusiones, las ideas, pueden salir bien o mal. Pero si no se intentan, nunca sale nada. Parece obvio, sin embargo, la experiencia demuestra, un día sí y otro también, que la persona, una vez alcanzado cierto status (se podría profundizar sobre qué es status de vida en este momento que vivimos), tiene tendencia a aferrarse a la seguridad o quizás deberíamos decir, comodidad. Pasamos parte de nuestra vida descubriendo lo que nos hace felices al mismo tiempo que intentamos ganarnos el pan de cada día. No siempre coincide. Es más, si se hiciera una encuesta universal, el resultado nos diría que casi nunca coincide. ¿Por qué resulta tan complicado? ¿No es lógico que allí donde pasamos más tiempo, en nuestro trabajo, debería ser una fuente de parte de nuestros placeres? Se entiende fácilmente que aquel que disfruta con lo que hace, será capaz de complacer a los que ofrezca sus servicios, su TIEMPO. Un médico vocacional apasionado curará más enfermos, un cocinero inquieto, innovará y descubrirá nuevas dietas que se ajusten a los nuevos formatos de vida, una dependienta de ropa contenta ayudará a sentirse guapa a la persona que atienda, un político con espíritu democrático, empujará al país fuera de la crisis, ¿o no?.
¿O NO? Al parecer, esto resulta más complicado. Las vías actuales para el empredendor son INEXISTENTES. Sí. Así de crudo,. Ahora más que nunca, todo aquel que tenga un proyecto en mente necesita toneladas de fe e ilusión porque ayudar, ayudar, le ayudará la familia, los amigos y la pareja. Los últimos meses, hemos escuchado a menudo que la salida a la situación límite (¿límite?) que estamos viviendo, entre otras cosas, se fundamenta en los emprendedores. Esos que, desde el principio, van a tener que hacer declaraciones de IVA, enfrentarse a los pagos de las inversiones en instalaciones y recursos, búsqeda de clientes, desarrollo de proyectos, gestiones administrativas con bancos e instituciones…todo un MASTER EN EMPRESA, sin duda. Ahora es más difícil hacer un proyecto viable, es cierto, pero los ingredientes imprescindibles siempre son los mismos, sea cual sea el momento: ESFUERZO, DEDICACIÓN e ILUSIÓN.
En Cabo de Marcas tenemos suerte. Además de nuestro esfuerzo, nuestra dedicación y nuestra infranqueable ilusión. Nos toca soplar nuestra primera vela.

Cabo de Marcas®, registrada.

“El registro de Cabo de Marcas en la Oficina Española de Patentes y Marcas, ya es oficial. Un periplo administrativo para compartir.”

El Siglo XXI, vuelve a ser el siglo de las ideas. Después de un período de cierta comodidad intelectual, la requetereconocida crisis, nos vuelve a colocar en el centro del esfuerzo para el desarrollo de ideas que inspiren confianza entre las personas con las que se comparten. Quiero pensar que el proceso de registro de marcas o patentes, es largo, tedioso, incómodo sólo y exclusivamente porque el fin es necesario y positivo. No voy a negar que, en varios momentos, del proceso, como en tantos trámites burocráticos, uno se llega a preguntar(aunque esté feo decirlo desde un estudio de branding), para qué marras necesito pasar por todo esto. De forma resumida y sencilla, explico a continuación cómo es el procedimiento:
Para poder registrar una marca, lo primero, es dedicar un buen período de tiempo a informarse sobre el procedimiento en la página web de la Oficina de Patentes y marcas (www.oepm.es) que pertenece al Ministerio de Industria, Energía y Turismo. Allí podremos acceder a los formularios necesarios para poder registrar una marca, patente, etc. además de otras informaciones como: estado de solicitudes, listado de clase de marcas, etc. El vocabulario que se utiliza en la web, es bastante farragoso y acceder a una persona que de respuestas concretas a preguntas precisas suele ser de agradecer. Al contrario de lo que pasa en la mayoria de las instituciones en las que vas a pedir información o ayuda, en este caso, he tenido la suerte de contar con la presencia en el mail de una persona, seria y de respuestas muy eficaces: su nombre es Soledad Garcia, soledad.garcia@oepm.es.
Podemos registrar una marca de diferentes maneras: el nombre, la gráfica, la gráfica y el nombre; a nivel nacional (si va a operar en el estado español), internacional (si va a operar en el extranjero. En este caso, hay que definir dónde y en cuántos países), etc.y todas en la CLASE que corresponda. El concepto de CLASE hace referencia a la actividad en la que se sitúa la marca: comercial, publicidad, óptica, en fin…hay unas tablas que describen cada una de estas clases también disponibles en la web.
Una vez definido lo que se necesita, hay que descargarse el formulario correspondiente y rellenarlo con los datos solicitados así como con la reproducción de la marca si se trata de un elemento gráfico. Antes de prensentarlo en la oficina del estado correspondiente (la sede principal de la Oficina de Patentes y Marcas se encuentra en Madrid. En cada provincia tienen designado un lugar en alguno de los ministerios donde se recogen los formularios para que se envíen a esta oficina y se proceda, de ese modo al estudio de la solicitud. Sin embargo, como buena costumbre del país, antes de hacer entrega de la documentación, hay que pasar por caja para abonar la cantidad señalada en cada caso en alguna de de las entidades determinada por la Oficina. Como digo, en cada caso, un precio pero puede rondar a partir de los 150€.
Podríamos pensar que así, se ha terminado el proceso: hemos rellenado papeles, hemos ido al banco, hemos ido a la Oficina correspondiente a entregar la documentación…en fin, hemos dedicado un tiempo aproximado de tres mañanas y…ahora nos queda recibir la resolución. No podía ser de otro modo, y pasan un par de meses, cuando ya casi nos habiamos olvidado; para cuando nos dan una respuesta. Puede ser positiva e informarnos de que se publicará el registro en el BOLETIN OFICIAL DEL ESTADO o, puede ser un SUSPENSO porque hay una palabra o preposición o coma o lo que sea en los papelotes que hemos rellenado, que no se acepta dentro de la clase seleccionada o, cualquier otro matiz técnico/profesional que se nos ha escapado a nuestras brillantes mentes y tenemos que volver a retomar el proceso partiendo, esta vez, de un nuevo formulario de respuesta al suspenso; yendo de nuevo a la Oficina y esperando la respuesta que, aunque parezca mentira, puede repetir el SUSPENSO. Sí, sí, hay algo positivo, te pueden suspender y suspender y, siempre que respondas dentro de los plazos señalados, es “GRATIS”. Eso sí, si estás a tope de trabajo, te has puesto enfermo, se ha traspapelado la resolcuión, etc. y no presentas dentro de las fechas el recurso, olvídate y vuelvo a recorrer el circuito, con pago de “ticket” incluido. Para no aburrirse.

Sin embargo, nosotros podemos decir que nuestra marca, Cabo de Marcas, ya está registrada.

CdM en Behance

“Cabo de Marcas inicia su prensencia en Behance Network, portfolio internacional de proyectos Branding y Comunicación Visual .”

Behance Network es una rede de presentación de trabajos dentro del mundo de la comunicación a nivel mundial. En este lugar de la red, podemos encontrarnos proyecos clasificados dentro de las habituales categorías del Branding y diversas especialidades de la comunicación visual, como Editorial, Ilustración, fotografía, teniendo algunas de ellas su lugar específico dentro de la enorme cabida que da Behance. Permite presentar y compartir con otros profesionales, experiencias de proyectos realizados y comentarlos, así como conocer a los profesionales que hay detrás. En este aspecto, en un meeting point para muchos interesados en valorar proyectos de nivel y seleccionar colaboradores. Desde Cabo de Marcas, lo consideramos como uno de los lugares con proyectos de mayor calidad además de ser un sitio con una excelente navegabilidad. Acabamos de iniciar allí nuestro camino y seguiremos adelante compartiendo conocimiento.